miércoles, 21 de noviembre de 2012

FLORA TRISTÁN Y LA ESCLAVITUD EN EL PERÚ. ÁLISIS DE LA ESCLAVITUD EN LA OBRA: PEREGRINACIONES DE UN PARIA


Autor: Gian Marco Osorio P.




SUMARIO:


 I.                   RESUMEN

II.                OBEJTIVOS

III.            PANORAMA HISTORICO A COMIENZO DEL SIGLO XIX

·        Viajeros franceses en el perú: Siglo

IV. FLORA TRISTAN, DEFENSORA DE LOS DERECHOS DE LA MUJER

·        La esclavitud en el Perú

V.  ANALISIS Y TIPOS DE ESCLAVITUD EN LA OBRA “PEREGRINACIONES DE UNA    PARIA” DE FLORA TRISTAN”

·        El matrimonio como forma de esclavitud:
·        La esclavitud y el comercio de negros:
·        La esclavitud en la mujer en Praia
·        Abuso y castigo, formas de controlar la esclavitud: Praia
·        Las religiosas y la esclavitud:
·        La esclavitud en las haciendas de Lima

VI.              CONCLUSIONES

VII.       BIBLIOGRAFIA




I.         RESUMEN

            Entre los años de 1833 y 1834, Flora Tristán emprende un viaje a la libertad. Su objetivo fue recuperar el respeto por la sociedad, la cual la había condenado a convertirse en una Paria. En la peregrinación que realiza en el Perú y parte de la América del Sur, ella describe sus experiencias en una memoria, que con el transcurrir del tiempo se convertirá en uno de los libros más relevantes de nuestra historia. El artículo se centrará en explicar los tipos y las formas de esclavitud que ella experimentó en su recorrido por el Perú. El interés del trabajo no sólo se centrará en la esclavitud de negros, sino en las diferentes formas de represión que existieron a comienzo del Siglo XX, como el matrimonio,  la vida religiosa, y la avaricia del poder. Que hicieron sumergir al Perú en la más honda pobreza social.

II.        OBJETIVOS

  • Determinar la situación social política y económica del esclavo a comienzo del Siglo XX.
  • Analizar las experiencias del viaje que realizó Flora Tristan en América del Sur. Esta descripción está basada específicamente al tema de la esclavitud, y sus consecuencias en el entorno político de nuestra historia.
  • Valorar el discurso de Flora Tristan en la construcción de un personaje que influyó en la modernidad.
III.      PANORAMA HISTÓRICO A COMIENZO DEL SIGLO XIX


La independencia del Perú marcó el fin del Virreinato y el inicio de los gobiernos militares. El caudillaje militar se convirtió en la manera de alcanzar el poder. No hubo instituciones que regularan el sistema de nuestra sociedad, por tal razón, convirtió al Perú en un colapso general. Nuestra economía se vio afectada, los campos arruinados, las minas abandonadas, la baja producción obrera, todo declinó. El Perú tuvo la necesidad de recurrir a préstamos extranjeros para hacer frente a las necesidades del Estado.  Nuestra producción sólo se limitó al comercio. El caudillismo se  convirtió en la máxima representación del Estado en los países emancipados. Para Lynch “Los caudillos (con su capacidad de controlar a las clases populares) representaban la solución al desorden social, señalando asimismo que la agenda política que ellos tenían moldeó a la nación”.[1]
En las primeras décadas del siglo XIX, San Martín y Bolívar discutían el nuevo sistema que optaría el Perú: Monarquía o República. En 1822, Riva Agüero  se unió al general José de San Martín y apoyó fielmente a la Monarquía Constitucional que era defendida por Torre Tagle y Sánchez Carrión.  Luego, Bolívar optaría por una República Unitaria contra la República que defendía Riva Agüero. En los tiempos de la Confederación Peruano-Boliviana, el general Santa Cruz desencadenó una serie de batallas contra Santiago Salaverry y su defensa a la Republica Conservadora.
En las primeras décadas, el Perú ha tenido 7 constituciones (1821,1823, 1826, 1828, 1834, 1837 y 1839), y siete gobiernos militares (1827,1829, 1834, 1835, 1839, 1841 y 1843) de características conservadoras y liberales.

1.                       Viajeros franceses en el Perú: Siglo XIX



En el siglo XIX. Francia era considerada un paradigma de libertad. Cualquier acontecimiento que ocurriera en ese país, repercutía en admiración y respeto en nuestro continente. En los últimos años del siglo XVIII y comienzo del siglo XIX, los franceses estuvieron abocados al conflicto social y político que causó la revolución francesa. Por tal motivo, su literatura estuvo comprometida en los acontecimientos sociales y políticos, y no en temas secundarios: América.
Fue en  1820, que  resurge el interés de Francia en esta parte del continente, a raíz de la secuela de la guerra de la independencia. Para los franceses, el Perú, constituyó la noticia del momento. El primer libro del siglo XIX dedicado al Perú, fue escrito por Rosnyy: “Voyague de un puviem a Paris”.  El libro trata la vida de un joven indio, descendiente de Incas, que llega a Francia, conducido por un viejo filósofo, amargado de la revolución francesa y desengañada del género humano. Jullien Mellet, fue otro viajero francés,  que residió más de diez años en América, y fue agente de Napoleón, era conocido por el apodo de El Americano. Él recorrió la costa peruana en 1819, desde Buenos Aires a la Antillas. Mellet no era científico y no gozaba de un cargo oficial, sólo conoció al virrey y a la nobleza criolla.
Cuando el nombre del Perú se mezcló con el de La Serna, San Martín y Bolívar. El gobierno francés vigiló de cerca los acontecimientos del Perú, como los de toda América. Fue a partir de 1824, donde la figura del libertador Simón Bolívar ocupó el interés de  Francia. En ese momento, el gobierno francés realizó visitas oficiales para trasmitir al ministerio francés sus impresiones de los planes de gobierno de  América.
Quién conoció el Perú y trazó una imagen real de nuestro país, fue el capitán Alfonso de Mogel y el Agente Rattier de Sauvignan. Mogel era un oficial de la marina, que llegó a las costas de América en 1823, y al Perú en 1824. Él tuvo como misión oficial, reunirse con La Serna en el Cuzco, pero al no tener éxito se dirigió a Lima. Mogel conoció la costa y la sierra peruana, tuvo  contacto directo con el pueblo indígena y los montoneros. El otro cronista francés, fue el padre Rattier de Sauvignan. Rattier viajó al Pacifico casi al mismo tiempo que Mogel, pero lo hizo, como secretario del conde de Landós. El francés tuvo como misión observar la conducta del gobierno patriota de Lima. Él escribió una serie de correspondencia de suma importancia para comprender el contexto social, político, económico del Perú. De no haberse publicado los libros de viajes, el Perú hubiera gozado de una mala imagen.

IV.       FLORA TRISTAN, DEFENSORA DE LOS DERECHOS DE LA MUJER

Flora Tristan nace el 7 abril de 1803 en París. Su padre, Mariano Tristan y Moscoso, fue un destacado coronel de la armada española. Durante sus primeros años de su vida, Flora no se privó de nada y creció en un hogar respetado  por la sociedad francesa. Cuando tuvo 4 años, su padre muere y su familia se sume en el desamparo. El Estado francés no reconoció a la viuda y a sus hijos negándoles todo tipo de derechos.
Por tal razón, Flora comienza a trabajar como obrera en un taller de litografía, coloreando los grabados del dueño, André Chazal. El señor Chazal era un persona mayor, que se enamoro perdidamente de Flora, y su madre impulso ese romance. Es a la edad de 16 años que contraen nupcias, pero su matrimonio fue un desastre, apenas duro 4 años. Ella tuvo 3 hijos, de los cuales dos morirían a una temprana edad, su hija se llamó Aline y fue la madre de Paúl Gaudin. El matrimonio se convirtió para Flora en un suplicio y humillación. Al no existir el divorcio, ella tomo la decisión de huir, escondiéndose por todo Paris, huía por el temor de que su marido la denunciara a las autoridades. Al encontrarse en la ilegalidad, tuvo que trabajar de dama de compañía de una familia inglesa, la que acompañó en sus viajes por Europa. Es en una hospedería de Paris donde se enteró que el hermano de su padre, Pió Tristan, era un destacado personaje en la lejana América. Al enterarse de la noticia, ella le escribe una carta contándole su existencia y su situación en que se encontraba. En la carta, le expresa la difícil situación de la familia, a raíz de la muerte de su padre. El matrimonio de sus padres no tuvo la legalidad esperada en Francia, para un militar el casarse con una francesa, requería permisos especiales, pero él no los realizó, por esa razón su matrimonio no tuvo un valor legal.
Su tío, Don Pío Tristan, le envió un pasaje para que viajara a Perú. Fue en 1833, cuando ella se embarca en El Mexicano para dirigirse a América. En Perú comienza a escribir su libro “Peregrinaciones de una Paria”,  el cual, tuvo tanto existo en Francia, que le permitió ser una escritora reconocida en la ciudad de luz.
Al enterarse del retorno de Flora a Paris. Andrés Chazal se dedicó a perseguirla judicialmente, valiéndose del rumor que Flora había regresado con una enorme fortuna. Un buen día Chazal la espero en la puerta de su casa con dos pistola, el primer disparo logró impactarle cerca al corazón, al sentirse culpable del acto, Chazal declinó en el segundo disparo. Dos médicos logran salvarle de la muerte, pero la advierten que debe tener una vida calma y discreta, pero ella hace lo contrario. Su necesidad de luchar por la mujer en Francia por las injusticias laborales hizo que alcanzara el respeto de las autoridades francesas.
Flora realiza un viaje a Londres, donde escribe un libro muy admirable, que se llama Paseos en Londres. Fue en Londres donde ella se disfrazó de hombre para poder entrar a los sitios que no le eran permitidos como mujer. Visitó prostíbulos,  bares, donde pudo observar la condición indiscriminada de la mujer.
A su llegada a Burdeos recibe una invitación al concierto de Franz Litz, en el Teatro de la ciudad. Fue en ese lugar, que ella cae desplomada. Al ser auxiliada por una pareja, es conducida a su casa. Flora Tristan muere en 1834, a los 41 años, dejándonos plasmadas sus ideas y vivencias en sus libros.


1.                       La esclavitud en el Perú
A consecuencia de la dominación española, el Perú sufrió una caída demográfica. Motivado principalmente por efectos de enfermedades que eran transportadas por  barcos que partían de Europa. Esta afección tuvo consecuencia irreparable, la destrucción de poblaciones y aldeas enteras; quedando la necesidad de requerir mano de obra para el proceso productivo. Por esta razón  se determinó y se recurrió a la trata de esclavos. Para Santiago Tavara, “la esclavitud es un crimen social que priva al hombre de su libertad personal, cuya garantía es la primera y principal base de la sociedad. En toda sociedad en que existe ó ha existido, la legislación considera al esclavo como una cosa. El crimen de la esclavitud se comete, en un principio, sobre su raza, extranjera que no tiene vínculos civiles con la sociedad que la cautiva. La esclavitud antigua asiática ó europea nació del falso derecho  de la guerra del vencedor sobre el vencido. La esclavitud moderna ó americana, nació del sentimiento humanitario de un hombre poseído de la sublime caridad de Jesucristo. De esta caridad surgió una idea errónea de que se apoderó malignamente el egoísmo y la codicia para fundarla  sobre el color y sobre el abuso de la fuerza”[2]
            Como España no tenía colonias africanas, recurrió principalmente a la trata de negros, realizada por Portugal, Inglaterra.  Estos eran transportados en barcos  hasta el puerto del Callao, donde recibían un trato inhumano de violencia; después eran ubicados en barracones, para ser subastados públicamente en distintos espacios públicos  de nuestra capital.  El destino de los esclavos era mayormente las plantaciones  de azúcar y algodón. El trabajo exigía mucho sacrificio; por tal razón, el esclavo varón costaba mucho más que los jóvenes, mujeres, niños.  En las haciendas sus casas carecían de ventilación e higiene, por lo tanto propiciaban enfermedades. El poco tiempo que le quedaba se dedicaban al alcohol, provocando desorden y violencia. Pero todo esto era inducido por el patrón.

 V.        ANÁLISIS Y TIPOS DE ESCLAVITUD EN LA OBRA “PEREGRINACIONES DE   UNA PARIA” DE FLORA TRISTAN”



1.            El matrimonio como forma de esclavitud:
La primera experiencia que tuvo Flora Tristán con la esclavitud, fue en su  matrimonio. Su unión se convirtió por muchos años en servidumbre. Y este vinculo matrimonial fue interpretado por la autora como una humillación, que no había manera de liberarse de ella, porque no existía el divorcio y la separación. Está búsqueda de libertad se convirtió desde el punto legal en un acto delincuencial.  
Flora sintió que con aquel lazo matrimonial, hacía de ella un ser sin vida propia y libertad; que sólo el hecho de verse ligada con otra persona era el resultado de un trato comercial de sometimiento al hombre. Esto hizo en ella, que rechazara la maternidad y desconfiara  el amor del sexo opuesto.  Su idea de matrimonio se basaba en una institución intolerable, donde la mujer era vendida al hombre para ser convertida en esclava.
Al sentirse abandonada en Francia, y escondiéndose del temor de ser descubierta y enviada a prisión por su marido. No descartó la oportunidad de buscar a su pariente en el sur del Perú. Este hecho, fue a consecuencia de un encuentro fortuito que tuvo con un comensal en una hostería de Paris. Esté se acercó a ella, y le dijo: “Usted se apellida Flora Tristán. ¿Usted no será pariente de unos Tristán del Perú?. Yo soy marino. Hago viajes regularmente hacia América del Sur, he estado muchas veces en el sur del Perú, en la ciudad de Arequipa, y allí la familia Tristán  es la familia más poderosa e influyente. Yo conozco a don Pío Tristán, que fue uno de los últimos virreyes del Perú y uno de los primeros presidentes de la República”.[3]. Este acontecimiento fue el inicio a un encuentro con la libertad y el despotismo de la sociedad.
Flora Tristán encontró en el Perú el mismo trato de esclavitud que sufrían las mujeres francesas, porque en el siglo XVIII, el matrimonio en nuestro país fue la base de la sociedad hispánica. La nobleza criolla mediante esta unión garantizaba la legitimidad y continuidad social de la familia colonial. Porque mediante el matrimonio se conservaba el status y el patrimonio de las familias. Fue por ese motivo que existió  un excesivo abuso a la mujer peruana. En este siglo las uniones no necesariamente fueron por motivos de fe sino más bien por razones de otra idiosincrasia, trayendo como consecuencia niños ilegitimos, madres abandonas y abusos excesivos contra la mujer peruana: violaciones, embarazos no deseados, etc.
Cuando Flora Tristán escribe sobre su viaje, lo realiza con un énfasis puesto en el paisaje social y las relaciones humanas, donde ella misma se sitúa en la narrativa que expresa. Por tal razón, en Peregrinaciones de una Paria se entretejen muchos temas, pero la esclavitud será el motor para entender el pensamiento de está gran intelectual que estuvo en el Perú a comienzos del siglos XIX. Ella continuamente va intercalando las descripciones con sus reflexiones, estableciendo comparaciones de su actividad política como militante de movimientos socialistas en Paris con el desarrollo histórico de nuestra sociedad. Ella  afirma lo siguiente: “Antes de comenzar la narración de mi viaje debo hacer conocer al lector la posición en la cual me encontraba cuando lo emprendí y los motivos que lo determinaron. Debo colocarlo en mi punto de vista, a fin de asociarlo a mis pensamientos y a mis impresiones[4]. Este párrafo nos da entender, que ella no solamente estuvo comprometida consigo misma, sino con otras personas o hechos que tuvieron relevancia en ese momento.


2.            La esclavitud y el comercio de negros:
Cuando se embarca en “El Mexicano”, ella establece una amistad con sus compañeros de viaje, donde descubre que los marineros son hombres civilizados que la tratan con respeto, protegiéndola de toda adversidad que pueda tener en el transcurso del viaje. Fue en  Praia, donde  conoce a Mr. Tappe, un hombre gordo, con rasgos angulosos y tez curtida. El le contó, que había sido educado en el Seminario de Passe, cerca de Bayona.  Y por su distinción religiosa, fue enviado como misionero a diferentes puntos del mundo, para convertir a la población salvaje en el catolicismo. Fue por esa razón que llegó a parar en el puerto de Praia. En la conversación que tuvo con el Mr. Tappe. Flora Tristán quería saber que clase de negocios había realizado en esta parte del mundo. El le respondió: Dios mío, señorita, no hay en esta costa, sino un solo género de comercio: la trata de negros. ¡Cuando vine a establecerme en esta isla era entonces el buen tiempo! Se podía ganar dinero sin darse mucho trabajo. Durante dos años fue un gran negocio. La prohibición misma de la trata, hacía que se vendieran los negros como uno quería. Pero, desde entonces, esos malditos ingleses han insistido tanto en la ejecución rigurosa de los tratados, que los peligros y los gastos que ocasionan el transporte de los negros ha han arruinado por completo el negocio más lucrativo que ha existido. Además, esta industria la explota  todo el mundo ahora y no se gana  en ella, más que al vender  fardos de lana o algodón.[5]
Este incremento del comercio de negros en América era acompañado por una fuerte ideología racista. Los negros eran considerados seres inferiores, comparados frecuentemente por animales, o simplemente un objeto. La iglesia los consideraba seres sin alma. Pero Una vez proclamada la independencia, San Martín emite el famoso bando de “Libertad de Vientres” (12 de agosto de 1821) por el cual todos los hijos de esclavos que nacieren  en el Perú a partir del 28 de julio de ese año serían libres. Ya en el texto mismo del decreto se aprecia que San Martín decide optar por una fórmula de abolición gradual: “Yo no trato, sin embargo, de atacar de un golpe este abuso: es preciso que el tiempo mismo que lo ha sancionado lo destruya”[6]. Este decreto permito dar algunas libertades a la raza negra, pero en la práctica nunca se cumplía, siempre existieron los abusos y las humillaciones.
Antes de abordar a  “El Mexicano” aceptaron la cortesía de un capitán italiano, de subir a su goleta.  Se llamaban Brandisco, era un hombre de 50 años, natural de Venecia, que recorría el mundo desde los 6 años. Durante el transcurso de su vida llegó a realizar labores de  grumete, marinero, y ahora era capitán y dueño de un buque con dos mástiles, de cuarenta toneladas. Hablaba  todas las lenguas, pero lo realizaba de una manera errada, que causaba rizas entres sus amigos. Su principal negocio era la trata de negros, y después de presentarse y contar la forma como se hizo de una riqueza, vino a expresar su negocio. Este es el dialogo:
-Ahí tengo – nos dijo – dos lindos negritos que serían muy convenientes para ustedes. Son buenos honrados, bien educados, fuertes, y sanos. ¡Cok! – gritó. Enseguida un negro joven, como de quince o dieciséis años saltó a la cámara y quedó inmóvil delante de nosotros. El miserable Brandisco se puso a elogiar su mercancía, mostrándonos por todos lados a ese ser humano como hubiera podido hacerlo un chalán con un potro joven. Este acto de barbarie trajo presente a mi espíritu todos los males  de la esclavitud, odioso cuadro que ya  me había ofrecido Praia.[7]
En este pasaje se demuestra la injusticia social que sufría el esclavo negro en el continente americano. Ella notó que estás prácticas de desprecio social se acrecentaba durante el tiempo, acrecentándolo con las prácticas de torturas y otros bajezas indignas. Flora estaba convencida que está costumbre existía por todo el continente americano. Los prejuicios de Europa sobre las profesiones no habían podido propagarse, y la esclavitud del  negro se ha clasificado por el matiz del color de la piel, más no por el género de trabajo a que se dedicaban.



3.            La esclavitud en la mujer en Praia:
La primera experiencia que tuvo Flora Tristán con la esclavitud, fue en Praia. Ella fue testigo visual de la opresión que sufre la mujer negra en esta parte del continente. Y comprobó la humillación que sufre sus valores, como ser humano.
Flora Tristán al tener el dialogo con  Mr Tappe sintió que hablaba con un caníbal. Este consideró a la mujer como un objeto sexual y una maquina reproductora de hijos. Donde el objeto de su cuerpo era la satisfacción de sus apetencias sexuales.
Por esa razón decidió retirarse a su dormitorio. Luego, al encontrarse con el Mr. David (Co-propietario de El Mexicano) por los pasadillos del barco. Este le preguntó por la velada que tuvo con el propietario del Puerto de Praia. Flora Tristán muy indignada le expresa que  aquel hombre le inspiraba la más profunda repugnancia. Cuando el Mr David increpa a la autora, y le reprocha cual fue el motivo del trato a este hombre culto, ella replica: “Este hombre no es francés. Es un antropófago bajo la forma de carnero”.  Infortunadamente para ella el Mr Tappe había sido invitado a comer  en el barco, por lo cual Mr. David la convenció de olvidar el incidente y le pidió que le de oportunidad de conocerlo mejor. Su intención era que Flora estudiara a este hombre, a fin que adquiriera por sí misma la existencia de criaturas inmundas.  Después de experimentar la avidez de comer de este hombre, se mantuvo un dialogo. Es el siguiente:
Su capitán, señorita, acaba de darme una comida muy buena. ¡Comer!. Esa es la vida. Y yo en esta isla de miseria, estoy privado de esa vida.
¿No tiene usted nada para comer en esta isla?No tenemos sino carneros, aves, legumbres, pescado fresco y frutas.
Pero me parece que con todas esas cosas se debe tener un menú muy conveniente.
Sí, si se tuviera un cocinero y todo lo que se necesita para preparar los guisos; pero no hay nada de eso.
¿Porqué, pues, no le enseña a cocinar a una de sus negras?
¡Ay señorita! Se ve bien que no conoce usted a la raza negra. Esas miserables criaturas son tan malas, que me es imposible confiar en ninguna de ellas ese trabajo sin correr el riesgo de ser envenenado.
Entonces las trata usted muy duramente, para que sientan tanto odio y alimenten semejante animosidad contra su amo.
Los trato como es debido tratar a los negros, sí se quiere ser obedecido: a latigazos. Le aseguro, señorita, que para manejarlos, esos bribones dan más trabajo que los animales.
Tengo 18 negros, veintiocho negras y treinta y siete negritos. Desde hace dos años los negritos se venden muy bien, pero cuesta mucho trabajo deshacerse de los negros.
En que ocupa Usted a esa gente?
En cultivar mi chacra, en cuidar mi casa. Todo está bien cuidado, pregunte a esos señores.
El Mr. David me ha dicho que usted es casado; ¿es feliz en su matrimonio?
Me vi obligado a casarme con una de esas negras, para asegurar mi vida, Ya me han envenenado tres veces. Temía morir y pensé que casándome con una de aquellas mujeres, ella tomaría interés por mí, sobre todo si le hacía creer que todo lo mío le pertenecía también. La hago cocinar y la obligo a probar, delante de mí, lo que me sirve de comer. Encuentro en esta precaución  una gran seguridad. Tengo tres hijos en esta mujer a quienes ella quiere mucho.
Entonces usted no puede pensar en retornar a Francia si siete lazos aquí.
Porque dice eso? ¿Acaso por esta mujer? OH, eso no me molesta. Tan pronto como haya hecho una pequeña fortuna, la traeré aquí y un día que el mar esté encrespado le diré: Yo regreso a mi país. ¿quieres venir conmigo?. Todas estas mujeres se aterrorizan  por el mar, estoy seguro que ella se negará. Entonces yo le diré: Bien,  mi querida, ya usted ve que estoy cumpliendo con mi deber y le estoy ofreciendo llevarla conmigo, pero usted se niega a obedecer a su esposo.... Le deseo la felicidad. Y luego me iré.
¿Cuál será el porvenir de esa mujer?
OH, ella ni se quejará ni temerá nada: venderá a sus hijos por buen precio y encontrará un buen marido para cocinarle..
Pero, esa mujer es su esposa a los ojos de Dios, Mr. Tappe ; ella es madre de sus hijos....[8]

A raíz de este dialogo, Flora entiende los infortunios que traen la pobreza y la falta de aceptación por la sociedad. No se resigna ante tanta injusticia, y su sentido de compasión y equidad está dirigida hacía el esclavo. Es a través de sus relatos, que denuncia a la sociedad, que se encuentra en esta parte del continente (Praia). Ella reflexiona en el hecho que toda está maldad y discriminación es causa directa de Europa por permitir esas opresiones.  Flora Tristán observó que la esclava negra era comprada y vendida por su calidad de productora y reproductora, teniendo sus hijos el mismo futuro que la madre, por esa razón era considerada por el hacendado de interés multidimensional.



4.            Abuso y castigo, formas de controlar la esclavitud: Praia
Antes de salir de Praia. Flora realizó una visita de despedida al cónsul de aquel puerto. Fue en ese lugar donde presenció otra bochornosa atrocidad de ultraje a la humanidad. Ese joven cónsul, representante de una república, ese elegante americano, tan gracioso conmigo, tan amable con Mr. David, no parecía sino un amo bárbaro. Lo encontramos en la sala baja golpeando con un garrote a un negro extendido a sus pies, cuyo rostro estaba cubierto de sangre. Hice un movimiento para ir a defender de su opresor a ese negro, a quien la esclavitud paralizaba las fuerzas.
El cónsul encargó a Mr. David que nos explicara por qué golpeaba a su esclavo. El negro era ladrón, embustero, etc...!Como si el más enorme de los robos no fuera aquel de que es víctima el esclavo! ¡Como si pudiera existir una virtud para aquel  que no puede tener una voluntad! ¡Como si el esclavo debiera algo a su amo y no estuviera, por el contrario, con derecho de intentar todo contra él.[9].
Tristan nos muestra lo abyecto de la esclavitud, y la incomprensión de cómo una persona de gran talla es agredida por otra. Por primera vez observa el abuso desmedido del patrón, y su respuesta fue una reacción justa contra del opresor. La isla de Praia pertenecía a Portugal, y su principal comercio era la trata de negros, su ubicación estaba muy cerca a la costa occidental de Senegal. Por otra parte, el abolicionismo se desarrolló a inicios del siglo XIX, alentado por la Revolución Industrial y la Revolución Francesa, pero a él se enfrenta el pensamiento esclavista americano (que se apoya en que el esclavo es la mano de obra, que hace posible el cultivo de tabaco, algodón, azúcar y café). Hay tres etapas: en la primera (primer tercio del siglo XVIII-1807) se dan los orígenes y desarrollo del abolicionismo, que se convierte en un movimiento interior que influyen en que cada Estado decida la abolición de la trata; en la segunda etapa (1807-1815) se da una transición en la que el abolicionismo pasa de ser un asunto exclusivamente nacional a plantearse como un caso internacional en el Congreso de Viena; en la tercera etapa (1815-1886/1888) se da la era abolicionista, pues tras Viena los países van suprimiendo la trata y luego la esclavitud, firmando tratados bilaterales o por leyes internas. Pero no se producirá una supresión total y no será hasta los años 60 cuando se proscriba el contrabando de negros[10]. Estos intentos de abolir el tráfico de negros por parte de Inglaterra (1807) y la creación del Escuadrón de África Occidental, hizo muy difícil el comercio de negros. Este tratado permitió que otros países se afiliaran al tratado. A raíz de este hecho, San Martín encuentra una fórmula salomónica: decreta lo que se denomino la libertad de vientres, es decir, la regla de que nadie nace esclavo en el Perú a partir de la Independencia. En esta forma, los actuales esclavos permanecen como tales, pero la siguiente generación ya no será esclava. Así mismo San Martin, una institución que ha durado tanto tiempo no será terminada en un solo acto, lo que podría ser perjudicial, sino que se dejará que “el tiempo mismo que la ha sancionado la destruya”. Estos aires de independencia fue el inicio de la abolición de la esclavitud en el Perú.
5.            Las religiosas y la esclavitud:         
Al establecerse en Arequipa, en búsqueda de su herencia. Flora realiza una serie de visitas a los conventos que cuenta la ciudad. Al visitar el convento Santa Rosa, considerado como uno de los más ricos monasterios del Perú, se dá con la sorpresa que tiene una distribución muy cómoda, y presenta cuatro claustros que encierra en cada uno, un lugar espacioso. Pero toda esa belleza no era contrastada con el perfil de las religiosas de Santa Rosa. Para Flora, ellas eran consideradas como: envidiosas, celosas. Ellas revelaban la pereza y el odio. La autora la consideraba unas esclavistas.  “Ninguna debería tener, según el reglamento, más de una mujer a su servicio; pero algunas tienen tres o cuatros esclavas alojadas  en el interior. Además cada una sostiene  afuera una esclava  para hacer sus comisiones, comprar  lo que desea, y comunicarse, en fin, con su familia y con el mundo. Se encuentran también  en esta comunidad, religiosas cuya fortuna  es muy considerable  y hacen muy ricos  presentes al monasterio y a su iglesia”[11].
La autora comprendía la necesidad de tener esclavos domésticos, pero el trato que recibían era infrahumano. Ella denuncia a la sociedad por no abolir las leyes que permitían esta humillación. Esta esclavitud fue abolida  gradualmente desde 1821, pero persistió en el Perú hasta 1854.
Por otro lado, Flora menciona que las mujeres que abandonan la vida espiritual, como es el caso de su prima Dominga, nunca podrán sacarse el pasado religioso. La ciudad la condenará por siempre.  A pesar de no contar con los hábitos la seguirán tildando de religiosa, y el desprecio se convertirá en una esclavitud.





6.            La esclavitud en las haciendas de Lima:
Después de la revolución de Arequipa. Flora toma la decisión de regresar a Francia, pero antes, decide visitar Lima. El ser pariente de don Pío Tristán le valió poder participar de todo la elite de la ciudad.  En Lima es invitada por la familia Izcue a visitar la zona de Chorrillos, cerca de la costa, lugar donde los limeños acostumbran a pasar el verano. Muy cerca de este balneario se encuentra la plantación azucarera de Mr. M. Lavalle, antiguo intendente de Arequipa. Este establecimiento contaba con cuatrocientos negros, trescientas negras y doscientos negritos. El propietario de la hacienda le ofreció  visitar sus instalaciones. Fue en ese lugar donde Flora, harta de la humillación por parte del patrón replica de forma airada el maltrato que recibe los esclavos de la hacienda. Este es el dialogo: Enseguida fuimos a la refinería contigua donde el azúcar se separaba de la melaza. M. Lavalle me habló de sus proyectos de mejoras.
Pero, señorita, agregó, la imposibilidad de conseguir nuevos negros es desesperante. La falta de esclavos traerá la ruina de todos los ingenios. Perdemos muchos de ellos y las tres cuartas partes de los negritos mueren antes de llegar a los doce años...
Esta mortalidad es espantosa y debe hacerle concebir, en efecto los más funestos temores para su establecimiento. ¿De qué proviene, pues, que no se mantenga el equilibrio entre los nacimientos y las defunciones? El clima es sano y creería que los negros están aquí tan bien como en África.
El clima es muy sano pero las negras se hacen abortar a menudo....
Oh! ¡Entonces son muy desgraciados! ¡La especie humana aumenta hasta en medio de las calamidades! Sus negros se multiplicarían  tanto como los hombres libres si su existencia fuese tolerable y si entre ellos el sentimiento del dolor no fuese más fuerte que los más tiernos afectos de nuestra naturaleza.
Señorita, usted no conoce a los negros. Es por pereza que dejan perecer a sus hijos...
¿Cree usted que siendo libres sus necesidades bastarían para inducirlos al trabajo?
Las necesidades en estos climas se reducen a tan poca cosa que no necesitarían de gran trabajo  para satisfacerlas. Además, no creo que el hombre, por más necesidades que tenga pueda sentirse inducido, sin la fuerza, aun trabajo regular....
 Creo con usted que el hombre blanco, rojo o negro, se resuelve difícilmente al trabajo cuando no ha sido educado en él. Pero la esclavitud corrompe al hombre y al hacerle odioso el trabajo no podrá prepararlo para la civilización.
Sin embargo, señorita, en tiempos de los romanos Europa estaba cubierta de esclavos y la esclavitud se mantiene aún en Rusia y en Hungría.
También, señor, las guerras sociales pusieron a menudo en peligro el Imperio Romano  y no habría sucumbido por la invasión de los pueblos del norte si las tierras hubiesen sido cultivadas por brazos libres y si las ciudades no hubiesen contenido más esclavos que ciudadanos.......
Observe, le ruego, que la esclavitud aquí, como entre todos los pueblos de origen español, es más dulce que entre las demás naciones de América. Nuestro esclavo puede rescatarse y entre nosotros, el negro sólo es esclavo  de su amo. Si otro lo golpea se encuentra en estado de legítima defensa y puede devolver el golpe. Mientras que en sus colonias el negro está, en cierta manera, bajo la dependencia de todo el mundo.......
Convengo en que las leyes españolas, relativas a los esclavos, son mucho más humanas que las de cualquiera otra nación. Entre ustedes el negro no es simplemente una cosa, es un correligionario  y la influencia de las creencias religiosas le procura algún paliativo. Mas el vicio radical, la perpetuidad de esa esclavitud, subsiste entre ustedes así como en nuestras colonias pues es imposible para el esclavo que pueda alguna vez usar de la facultad de rescatarse, con la continuidad del trabajo exigido.......
¿En que forma señorita?
Si el precio en que se vende el azúcar comparado con el valor de trabajo que demanda, estuviese en la misma relación que los productos de Europa comparados con sus gastos de producción, el amo, sin tener entonces una compensación por la perdida de su esclavo, no lo obligaría al trabajo y velaría por su conservación...
Pero la trata está ya abolida y mientras más valor tengan nuestros productos más interesados estaremos en conservar nuestros esclavos.
Parece que debería hacer así y usted ve por su propia experiencia que sucede lo contrario. El presente es todo para el hombre....
Señorita, usted habla de los negros como persona que no los conoce, sino por los bellos discurso de sus filántropos de tribuna. Mas por desgracia es demasiado cierto que no se les puede hacer marchar sino con el látigo.
Si es así, señor, le confieso que hago votos por la ruina de los ingenios  y creo  que estos votos serán escuchados muy pronto... [12]

VI.       CONCLUSIONES:
  • En “Peregrinaciones de una Paria”, Flora Tristan identifica a la mujer, como un ser subyugado por el matrimonio. Su argumentación radica en que la sujeción de la mujer al hombre es un apriorismo, el cual no se funda en la experiencias, sino en cosas irracionales. La costumbre ha contribuido durante mucho tiempo,  un factor decisivo para mantener esta opresión;  además de leyes del Código Napoleónico que coadyuvaron a sostener  la sumisión de la mujer. 
  • El incremento de la trata de negros a comienzos del siglo XX estuvo acompañado de una fuerte ideología racista por parte del comerciante europeo. Estos seres eran considerados inferiores a comparación con otros, además, ésta humillación permaneció hasta mediados del siglo XIX.
  • El viaje de Flora Tristan explicó la situación del esclavo a comienzo del siglo XIX. A través de su experiencia, ella observó la ineficiencia de los políticos peruanos para remediar el problema de la esclavitud. La ambición del poder era el ingrediente principal en la sociedad limeña.
  • No solo existía una anarquía  militar, sino también social en el Perú, a comienzo del Siglo XIX. Este desorden social fue producto de una sociedad que no pudo gobernarse  a sí misma, donde la improvisación, fue el elemento principal para su desarrollo histórico. La raza negra esperaba con ansias este tipo de eventos, para poder conseguir su libertad, y vivir en el anhelo de libertad.
  • A través de sus memorias el factor importante para de la existencia de la esclavitud en el Perú a comienzos del siglo XIX, era la idiosincrasia pesimista, mediocre de la sociedad peruana. Esto era acompañado por la inconstancia de ideas y modas del momento que existía a comienzo del siglo.
  • La esclavitud construye un mundo incivilizado, porque hace del trabajo un sufrimiento constante, permitiendo a la esclavitud seguir sometiendo con barbarie la degradación del hombre
  • En Peregrinaciones de una Paria, Flora realiza una radiografía del comportamiento social del Perú a principio del Siglo XIX, proporcionando herramientas de reflexión sobre la subyugación del esclavo en el Perú.


VII.     BIBLIOGRAFÍA

  1. Lynch, John. (1993). Caudillos en Hispanoamérica 1800 – 1850.  1 ed.  Colecciones MAPFRE.  Grompone, Rome (editor).
  2.  Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (Biblioteca Juvenil Arequipa). 1 ed..  Arequipa: Gobierno Regional. Pág. II
  3.  Aguirre, Carlos (1995).  Agentes de su propia libertad: los esclavos de Lima y la desintegración de la esclavitud, 1821 – 1854.  1 ed. Lima: Pontifícia Universidad Católica del Perú.  Pág. 185
  4.  González Recuerdo, Antonio (2009).  Colonización de África. El Comercio de esclavos y la era abolicionista [En línea]. Recuperado el 9 de noviembre de 2010.  http://www.mailxmail.com/curso-colonizacion-africa-comercio-esclavos-era-abolicionista/comercio-esclavos-trata-negros
  5.  Revilla de Moncloa, Fe (1995) La paria peregrina. Lima: PUCP
  6.  Biblioteca Nacional del Perú. (1999).  Viajeros franceses, siglos XVI – XIX.  1 ed. Lima: Biblioteca Nacional del Perú.
  7.  Basadre Grohmann, Jorge.  Historia de la República. Lima: Editorial El Comercio.
  8.  Portal, Magda. (1983) Flora Tristán, la precursora. Lima: Humboldt
  9.  Mannarelli, Maria E. (2006) La casa abierta y la regulación de las emociones. Jerarquías y escrituras en el Perú 1895-1925 En: Mujeres, familias y sociedad en la historia del siglo XVIII-XXI. Lima: Cendoc, PUCP
  10.  De Miguel, Ana y Romero, Rosalía (2003) Flora Tristán: feminismo y socialismo. 1 1 ed. Madrid: Taurus
  11.  Tavara, Santiago (1855).  Abolición de la Esclavitud en el Perú.  1 ed.. Lima, Imp. El Comercio.
  12.  Vallejo, Santiago (1954).  La raza negra en la Campaña de la Emancipación. Panorama.  I (2): 3 - 9.  Lima.
  13.   Romero, Fernando (1980).  Papel de los descendientes africanos en el desarrollo       económico social del Perú.  Histórica.  IV (1): 8-9.  Lima, Editorial Universidad Católica.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

 [1] Lynch, John. (1993). Caudillos en Hispanoamérica 1800 – 1850.  1 ed. Colecciones MAPFRE

[2] Tavara, Santiago (1855).  Abolición de la Esclavitud en el Perú. 1 ed. Lima, Imp. El Comercio. Pág. 3.
[3]  Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (Biblioteca Juvenil Arequipa).  1 ed. Arequipa: Gobierno Regional. Pág. II
[4] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (Biblioteca Juvenil Arequipa). 1 ed.  Arequipa: Gobierno Regional. Pág. [13]

[5] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (BIblioteca Juvenil Arequipa).  1 ed. Arequipa: Gobierno Regional. Pág. 43

[6] Aguirre, Carlos (1995).  Agentes de su propia libertad: los esclavos de Lima y la desintegración de la esclavitud, 1821 – 1854.  Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú.  Pág. 185
[7] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (Biblioteca Juvenil Arequipa).  1 ed. Arequipa: Gobierno Regional. Pág. 54
[8] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (Biblioteca Juvenil Arequipa). 1 ed.  Arequipa: Gobierno Regional. Pág. 50
[9] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria.  1 ed. Arequipa: Gobierno Regional. Pág. 52

[10] González Recuerdo, Antonio (2009).  Colonización de África. El Comercio de esclavos y la era abolicionista [En línea]. Recuperado el 9 de noviembre de 2010.  http://www.mailxmail.com/curso-colonizacion-africa-comercio-esclavos-era-abolicionista/comercio-esclavos-trata-negros
[11] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria (Biblioteca Juvenil Arequipa).  1 ed. Arequipa: Gobierno Regional. Pág. 256
[12] Tristan, Flora.  Peregrinaciones de una Paria. (Biblioteca Juvenil de Arequipa)  1 ed. Arequipa: Gobierno Regional. Pág.356

lunes, 24 de enero de 2011

EL VESTIDO EN EL PERÚ: UNA TRADICIÓN MILENARIA

Gian Marco Osorio P.


En nuestro país, el arte textil es un proceso cultural que presenta diversos aspectos de nuestra estructura social y que, en el pasado, alcanzó gran desarrollo gracias a la extraordinaria habilidad de quienes la realizaron.
El Perú es una región de gran diversidad climática y la necesidad de cubrirse llevó al hombre peruano a producir variada vestimenta, hecha a partir de fibras vegetales y animales.
En el Perú pre-hispánico, el vestido tuvo relevancia cultural y sus variedades en forma y calidad indicaban diferencias étnicas y sociales. La más antigua indumentaria textil conocida corresponde al taparrabos, hecho de hilo de algodón con la técnica de entrelazado y que fue utilizado preferentemente por los habitantes de la costa y sierra en tiempos pre-cerámicos.
De la época Chavín se conocen tejidos cuyo carácter distintivo es el empleo de tramas dobles sobre una urdimbre simple y decoración pintada.
En la cultura Paracas, las expresiones textiles demuestran perfección, además destacan por lo elaborado, refinado y variado de su ornamentación polícroma, con motivos antropomorfos, zoomorfos, fitomorfos y míticos.
La Cultura Mochica aparece en el norte del país, pese a no disponer evidencia material, destacó en forma particular en la técnica de la tapicería, el tapiz Kelim, con variada decoración policroma. Sin embargo las mejores referencia viene de las cerámicas, en la cuales se puede apreciar variedades de tejidos.
A la llegada de los españoles, los Incas habían conquistado todo el territorio que formó el Tahuantinsuyo, imponiendo su cultura y uniformando el vestido de sus habitantes. Los varones y mujeres de cada pueblo y provincia podían diferenciarse utilizando señales en la indumentaria, por ejemplo; los Cañaris de Tumibamba usaban una corona de madera; los de Cajamarca se sujetaban el cabello con una honda y los de Huamachuco utilizaban cordones rojos en la cabeza. Como símbolo de su rango los varones nobles del Cusco usaban una angosta trenza enrollada con algunas vueltas en la cabeza.
El vestido femenino se componía fundamentalmente de dos mantas: una, que era el «acsu» o «anacu», que se envolvían al cuerpo por debajo de los brazos y, tirando de las puntas, prendían sobre los hombros con unos grandes «tupu» o alfileres de oro, plata o de aleaciones de cobre, formando así una especie de túnica sin costuras que les dejaba libres los brazos y, como quedaba abierta por un lado, desde la cintura para abajo, al caminar se abrían las orillas permitiendo ver la pierna y el muslo.
La indumentaria femenina fue generalmente sencilla, carente de riqueza y suntuosidad de la masculina.
Llevaban las mujeres el cabello muy largo y peinado, algunas veces suelto, otras trenzado, acostumbrando ceñirlo sobre la frente con una cinta llamada vincha. Como tocado usaban la pampacona, doblada en tres o cuatro y puesta de manera que una punta les caía sobre la frente y la otra por la espalda, dejando el cabello descubierto a los lados. No usaban orejeras o zarcillos, ni se horadaban las orejas como los varones, aunque si calzaban la usuta. Todas las mujeres vestían de igual manera, diferenciándose la ropa de las nobleza Inca o indias principales por la finura de los tejidos y el primor del labrado, así como por el lujo de los adornos.


EL VESTIDO EN LA ÉPOCA COLONIAL

A fines del siglo XVIII la industria textil sufrió un gran decaimiento en todo el territorio. La creciente importación de tejidos europeos, ilícita o no, así como los intereses comerciales de España a quien no convenía el auge industrial de las colonias, que competirían con su decadente producción, terminaron paulatinamente con el funcionamiento de los obrajes. Los españoles afincados en el Perú continuaron vistiendo a la manera acostumbrada, siguiendo la moda vigente en su tierra natal. Pasada la Conquista y guerras Civiles, y establecido el Virreinato, el vestido de la clase dominante fue haciéndose cada vez más suntuoso, como reflejo del lujo en el vestir. Bajo el gobierno del Virrey Toledo el lujo aumentó no solamente en Lima sino también en las principales ciudades del Virreynato. En Lima la sobriedad del vestido de los primeros conquistadores dio paso al derroche de gracia y color que distinguirían definitivamente la indumentaria de la ciudad virreinal.
El vestido femenino de las clases altas se caracterizó por la profusión de sedas, terciopelos y encajes. Siguiendo la moda europea, usaban superpuestas varias polleras confeccionadas con ricas telas, mantos seda y tafetán para salir a la calle, finas medias de seda y zapatos primorosos en los que cifraban su orgullo. La ropa interior, calzones, camisas, camisolas y enaguas, eran de la más fina batista (tela muy delgada), adornadas con blondas, encajes y cintas. Al parecer, en Lima no fueron afectas a llevar sombrero, aunque más tarde, en el siglo XVIII, para ir al teatro usaban unos pequeños, prendidos a la cabeza con alfileres, y para montar a caballo o para los paseos campestres, unos alones de paja, de origen español y factura mestiza, que por entonces estuvieron muy en boga. Por su parte, las mujeres de las clases populares adoptaron ampliamente el uso del sombrero desde mediados del siglos XVI, de paja o de paño y de formas y tamaños diversos.
Durante el siglo XVIII se difundió en el Perú el uso de la mantilla, originalmente prenda popular española que en la península había ganado categoría en los estratos sociales superiores. Como abrigo casero y para salir a la calle en los días fríos se cubrían con gruesos pañolones, siendo las damas de categoría muy afectas a llevar en tiempo tibio los de seda bordada, llamados de Manila. Tanto las mujeres aristócratas como las del pueblo eran muy aficionadas adornarse el cabello con flores y a perfumar su ropa con ellas , de ahí la popularidad de la misturera, típico personaje de la Lima colonial, vendedora callejera de pequeños ramilletes de flores.

Un traje que sin lugar a dudas puede clasificarse como manifestación típicamente limeña de la etapa colonial es de la tapada. Apareció a raíz de la Fundación de Lima, sin saberse quien lo vistió por primera vez, y lo llevaron ininterrumpidamente las mujeres de toda condición social, aun la virreina, hasta comienzos de la segunda mitad del siglo XIX. Se vistió exclusivamente en Lima, no viéndose tapadas ni siquiera en el cercano puerto del Callao. El traje se componía en tres piezas esenciales: la saya, manto o mantón. Originalmente la saya era sumamente ceñida al cuerpo de la cintura al tobillo, era muy plisada y tan estrecha que les ocasionaba dificultad en subir las escaleras o simplemente el caminar.
Para el año 1850 comenzó a usarse la manta que en América lo fue por primera vez en Chile. Era una pieza rectangular que se cubrían las mujeres, envolviéndose desde la cabeza hasta las altura de las caderas. La mata se uso mucho y continuamente en todo el Perú hasta fines del siglo pasado en que decayó la costumbre, aunque sin desaparecer. La limeña se distinguió por el arte, elegancia y variedades formas con que efectuaba el prendido.


EPOCA ACTUAL



Después de la ejecución del último Inca de Vilcabamba, Túpac Amaru I, en 1572, el virrey Francisco de Toledo decretó, entre otras prohibiciones tendientes a eliminar radicalmente la imagen del incanato, la supresión del vestido autóctono y su reemplazo por patrones ibéricos, especificados por regiones. Sin embargo, en otros aspectos la autoridad española continuó observando, por así convenir a sus intereses, una actitud complaciente y benévola con los miembros de la nobleza Inca, permitiéndoles conservar los cacicazgos y privilegios que les fueron concedidos concluida la Conquista.
A raíz del levantamiento de Tupac Amaru II, en 1780, la autoridad española decretó con renovado rigor la supresión del traje nativo. El indígena, al acatar entonces la drástica orden, recreó los patrones extranjeros impuestos, incorporándoles ciertos elementos y formas de su antiguo atuendo, conjunción hispano india cuyo resultado es el traje popular usado hasta nuestros días. Cambió la mujer el sobrio anacu por las polleras y el varón el uncu por el pantalón y chaqueta, adaptándolas a su idiosincrasia. Recreado el vestido en cada región, según determinado patrón hispano, sin embargo muestra en cada pueblo o comunidad características especiales que lo distingue.
En la indumentaria indígena actual pueden reconocerse varias piezas de indudable procedencia prehispánica : la lliclla o manta de las mujeres de la sierra; el chumpi o faja que los varones y mujeres ciñen en la cintura; el calzado, la antigua usuta o bolsa, que sigue igual a la usada hace milenios; la chucupa ayacuchana, posible reminiscencia de la pampacona pieza de fino cumbi doblada que llevaban sobre la cabeza la mujeres del tahuantinsuyo.


PIURA


En Piura, departamento norteño, las mujeres usaron desde tiempos prehispánicos el original vestido que los cronistas españoles denominaron capuz, por encontrarlo semejante a es prenda occidental. Según la tradición, las mujeres del norte vistieron de negro en señal de duelo por los Incas desaparecidos. Sin embargo, a juzgar por el testimonio de algunos cronistas, parece que era costumbre antigua en ciertas zonas.
Fue sólo a fines del siglo pasado cuando las mujeres decidieron disminuir en su atuendo el color negro, aunque sin desterrarlo por completo. El cambio se inició al vestir el oscuro capuz (manta), que ellas llamaban anacu, sobre camisones blancos de tela de algodón bordados con hilos de colores que, asomado por el escote y las aberturas para pasar los brazos, dieron vistosidad al conjunto, acentuada aún más con fajas policromas ceñidas a la cintura. Posteriormente, en las primeras décadas del siglo XX, eliminaron la parte superior del vestido, manteniendo la falda a la que, como anteriormente al capuz, dieron mayor vuelo a la cintura con las mismas fajas multicolor. Para resguardarse del fuerte sol norteño y como complemento indispensable usan amplios sombreros de palma, adornados con cinta negra. Son muy afectas a adornarse el cabello con flores y cuentan las abuelas que ellas solían usarlas ensartadas como collares. Por lo general peinan el cabello en dos gruesas trenzas, entrelazadas con fibras de algodón pardo, que llevan sueltas o levantadas y enrolladas alrededor de la cabeza.

LAMBAYEQUE

El vestido femenino de las áreas costeñas de Piura y Lambayeque es similar, salvo ligeras variantes locales. En los flancos de la Cordillera Occidental de Lambayeque puede observarse una original y vistosa indumentaria femenina, cuyos antecedentes, pese a su aspecto europeo, están en el anacu prehispánico que las norteñas modificaron a comienzos del siglo XX. El traje femenino de Huallabamba, en el área serrana del mismo departamento, es muy semejante. Visten también blusa de tela estampada de algodón, con pechera y puños llanos o, viceversa, de tela llana con los aditamentos de material estampado. La falda, muy amplia, es de tela negra de lana, recogida en la cintura.


LA LIBERTAD
Moche, distrito de la provincia de Trujillo, en la costa del departamento de La Libertad, mantuvo vigentes sus antiguas costumbres hasta aproximadamente mediados de este siglo y con ellas la indumentaria femenina tradicional, que todavía visten algunas ancianas. Al parecer no usaron el capuz, aunque sí ropa negra como todas las mujeres del norte. El traje femenino tradicional, conservado hasta fines del siglo XIX, consistía en una manta negra tejida de algodón, que llevaban envuelta al cuerpo de la cintura para abajo, y de otra igual puesta sobre los hombros cubriendo el torso.








CAJAMARCA
La indumentaria popular del departamento de Cajamarca presenta interesantes características, especialmente la femenina. Entre su variedad, el traje de las chinas del valle de Cajamarca se distingue por su sobriedad en la forma y color. En él se reconocen hasta en tres tipos de vestidos: uno en el que destaca el rebozo, falda negra de bayeta, amplia y muy plisada, que ciñen al talle con un ribete rojo y la dejan abierta por delante, de manera que se vea la enagua de tela blanca de algodón; otro, en que el anaco, falda dela misma bayeta negra, mantiene una abertura lateral sin tener los pliegues tan marcados; y un tercero que consta de una especie de túnica, muy estrecha, confeccionada de una sola pieza sin ningún tipo de costura, que envuelve completamente el cuerpo de la mujer desde los hombros hasta los tobillos.
Por lo demás, el vestido popular femenino en los diferentes pueblos de la provincia de Cajamarca, aunque con prendas fundamentalmente comunes, presenta modificaciones de color y forma. La blusa es de algodón, muchas veces satinado, blanca o en suaves tonos de rosado, celeste, o lila, casi siempre adornada con volantes en el cuello, pechera y puños. Se cubren con gruesos pañolones de lana, por lo común con flecos.

SAN MARTÍN
Entre las numerosas agrupaciones de indios que antiguamente poblaron la región del Huallaga medio, en el departamento de San Martín, los lamistas son el único grupo selvático que ha mantenido muchas de sus costumbres originales, quedando como muestra sobreviviente de antiguas etnías: cholones, hivitos y otras. El vestido de las mujeres lamistas tienen su origen , probablemente como el de las norteñas de la costa, en la antigua túnica prehispánica que los cronistas llamaron Capuz, cuyo uso en esas áreas aparece ya documentado por Martínez Compañón en el siglo XVIII. Llevan largas faldas vueluda, recogida en la cintura, de tela de algodón, y ahora indistintamente también de seda y de color, es holgada y de amplias mangas con bordados y volantes en el frente y puños. Se adornan con pendientes en las orejas y collares hechas con semillas y cuentas de colores, bandas de piel de reptil de finalidad mágica ajustadas a las muñecas y tobillos, y flores en la cabeza.



ANCASH
EL traje regional en las áreas serranas del departamento de Ancash se distingue por su vistosidad, especialmente el femenino. Está compuesto por la prendas comunes de la indumentaria tradicional: pantalón, camisa y poncho en los varones; falda, blusa y manta en las mujeres, aunque con características locales, particularmente en el Callejón de Huaylas.
Por lo general las mujeres visten blusas de colores como rosado, celeste, lila o blanco, confeccionadas de tela de seda o de algodón, y adornadas con volantes y algunos bordados hechos con sencillas puntadas representando a aves, flores o simples motivos geométricos. Llevan superpuestas varias polleras de bayeta negra, azul obscuro o de colores intensos, que en algunos lugares adornan con cintas, alforzas y pespuntes.

viernes, 21 de enero de 2011

LA MUJER PERUANA Y LAS VELADAS LITERARIAS DEL SIGLO XIX

Gian Marco Osorio P.
A finales del siglo XIX el mundo literario limeño se encontraba restringido a los hombres con cierto nivel socio-cultural, sin embargo, las mujeres de éstos mismos círculos a pesar de las limitaciones educativas crearon obras literarias que tuvieron un gran impacto en la sociedad.
En ésta década la educación ingresa a un periodo de transformación, principalmente por la promulgación del Reglamento General de Instrucción Pública de 1876, donde se incluye un capítulo sobre la instrucción femenina.
Estos temas presentados en los medios de prensa, eran sin duda debatidos también en las Veladas.
La educación universitaria se vió favorecida, pues el nuevo reglamento otorgó autonomía a las universidades, lo que les permitió la creación de nuevas facultades entre ellas la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas de San Marcos. En julio de 1876, se organizó también La Escuela Normal de Mujeres de Lima.
Las veladas también cumplieron un rol educativo dirigido a un público conformado por alumnos de ambos sexos de los colegios y universidades limeños, que asistían a las veladas donde se les incentivaba a tomar conciencia de la realidad de su país.
Es en este escenario de cambios y contradicciones políticas, que se desarrollan las tertulias literarias; espacios culturales en los que la mujer limeña comienza a tomar un rol protagónico dentro de la vida cultural y social del país.
Las veladas literarias contribuyeron a que las voces de las escritoras, fueran apreciadas con mayor seriedad en el ámbito público. Los periódicos narraban lo que semana a semana acontecía en dichos encuentros, manteniendo así una permanente expectativa sobre la producción literaria femenina.
Las veladas reunieron a escritores consagrados con aquellos que recién se iniciaban en las lides literarias, no siendo éste el tema de exclusividad, pues además se escuchaba música, se recitaban charadas, se disertaban algunos trabajos de carácter científico y otros temas de interés, sé exhibían dibujos y pinturas, premiándose a los mejores exponentes literarios.
Entre ellos encontramos los nombres de Abelardo Gamarra, Acisclo Villarán, Carlos Augusto Salaverry, Clemente Althaus, Clorinda Matto de Turner, Juana Manuela Lazo de Elespuru, Manuel A. Fuentes, Manuela Villarán de Placencia, Ricardo Palma, Mercedes Cabello de Carbonera, además de personajes pertenecientes a la política y fuerzas armadas.
El Club Literario de Lima, una de las agrupaciones más selectas de la época, funcionó por algún tiempo en uno de los ambientes de la Biblioteca Nacional del Perú. En 1875, éste club admite por primera vez como conferencista invitada a una mujer: Juana Manuela Gorriti.
Las veladas literarias se realizaban en casa de la escritora argentina Juana Manuela Gorriti, ubicada entre las calles Urrutia y Pilitricas (actualmente Jrs. Camaná y Ocoña).

lunes, 17 de enero de 2011

ENTREVISTA A ISMAEL ROMERO SAAVEDRA


DIRECTOR DE LA ESCUELA DE GESTORES CULTURALES LIMA NORTE

Realizado por: Gian Marco Osorio P.

Si la gestión implica generar, orientar, dinamizar, trasformar, administrar los recursos con capacidad emprendedora en un territorio, el gestor cultural es un agente que, desde una visión intercultural, vela por la democratización de la producción, distribución, circulación y consumo de los bienes culturales


¿De quien o quienes proviene la idea de realizar está Escuela de Gestores Culturales en Lima Norte?

Tiene una historia bastante larga. En realidad es parte de un grupo colectivo, específicamente de la Gran Marcha de los Muñecotes y de un colectivo que se llama Talentos. Inicialmente se pensó en crear un programa de capacitación, está propuesta se conversó el 2006 0 2007 con el alcalde. De ahí sale la idea de realizar un programa de capacitación. Para los gestores culturales no existía el proyecto en ese momento

¿No existía el proyecto en ese momento?
No. Solamente había la idea, sabíamos que se necesitaba de un programa de capacitación y un proyecto que consolide varios aspectos en cultura. Este programa implicaba trabajar un programa de capacitación con padres y niños orientados al arte, además de un proceso de remodelación urbana de varios espacios urbanos del distrito (Comas), y de una agenda cultural acorde con este.

¿Entonces está idea no sólo se trataba de la consolidación de la Escuela de Gestores sino de otros objetivos?

Claro, era un montón de cosas. Eso fue durante los años 2006 y 2007. Pero en el 2008 al alcalde de Comas Miguel Saldaña, lo invitan a dar una ponencia en Madrid sobre las experiencias de cooperación internacional en los espacios locales de Latinoamérica. Para ese entonces ya había un trabajo en conjunto de la comunidad de Madrid con el Municipio de Comas, básicamente ligado a la infraestructura y programas de inversión económica, para dar apoyo a iniciativas empresariales.

¿Entonces existía un antecedente?

Sí, había un antecedente del lado del municipio. Pero los grupos culturales no sabían de la existencia de la Comunidad de Madrid. Entonces cuando lo invitan al alcalde, él nos propone que lo acompañe una persona que represente al grupo. De inmediato aceptamos la invitación y la tarea fue en ese momento de conseguir el dinero para el pasaje de aquella persona. Entonces logramos conseguir el dinero, y de esa manera se llegó a presentar el proyecto en Madrid, por supuesto junto al alcalde.

Mayormente en las diferentes convocatorias que existen para proyectos, se necesita realizar una serie de trámites para conseguir el éxito del proyecto.¿Por lo visto en tu relato da la impresión que obviaron esos requisitos?

No. Cuando se van a España a presentar el proyecto, en La Comunidad de Madrid le gusta la idea, y nos dicen que teníamos que presentar el proyecto en la sede de la Comunidad de Madrid en Lima. Seguimos con los tramites encomendados por la gente de la Comunidad, y fue en ese proceso que nos dimos cuenta que el nombre no era programa de capacitación sino Escuela de Gestores Culturales.




Ese mismo año aparecieron en Lima distintas capacitaciones sobre Gestión Cultural, por ejemplo, el diplomado de Gestión Cultural en el Museo de Arte de Lima (MALI)?

Claro, la ventaja que nosotros teníamos era que proyectábamos algo distinto a los programas, diplomas y maestrías en ese momento, porque requerían como requisito indispensable, la acreditación académica, ya sea de bachiller o de egresado o lo que fuese. En cambio la Escuela de Gestores Culturales de Lima Norte no implicaba algo parecido sino lo contrario, era un escuela abierta para gestores culturales que estaban haciendo gestión y que probablemente no había asistido nunca a una universidad o habrían realizado cualquier estudio que complemente su experiencia.
Entonces cuando nos contactamos con los responsables en Perú, le presentamos el proyecto por un costo de 300 mil euros, pero nos respondieron que solo nos iban a financiar 70 mil euros, Entonces tuvimos que rehacer el proyecto, y dando como resultado 3 puntos específicos:

. La Escuela de Gestores Culturales (como resultado estaba redactado de otra manera)
. Remodelar un espacio urbano para generar cultura
. Elaborar una ordenanza municipal que permita institucionalizar la gestión cultural en el distrito de Comas.

Al final la Gran Marcha de Muñecotes, José Hernández se retiraron del proyecto, y fue en ese entonces que la Municipalidad de Comas se quedo sola. A consecuencia de esto nos aliamos con lo organizadores de la FIAE (Festival Internacional de Acciones Escénicas) y con la Universidad Sedes Sapientiae, y con la Organización de Estados Iberoamericanos.

¿Cómo se logra integrar Jorge Delgado?

Jorge Delgado durante el 2008 fue el coordinador nacional del proyecto Impulso, y tuvo el objetivo de impulsar la política pública en gestión cultural, pero con el tiempo este proyecto se truncó. Yo lo conozco en ese proyecto. Pertenecía a unos de los grupos que contemplaba el proyecto. Cuando nos aprueban el proyecto, yo le pregunto a Jorge Delgado si quisiera ser el director de la escuela, él gustosamente acepta la dirección.
Pero en estos momentos él ya no integra la directiva.

Lo que me he enterado es que se encuentra en una campaña política?

Sí, creo que ha preferido tener una mayor atención a la campaña, porque es más complicado, y va con Susana Villaran (risas)

En Lima Norte, las actividades culturales en estos últimos años se han incrementado, y quienes han impulsado todo este proceso son personas que han dedicado su vida al arte, ¿Cuáles son los objetivos que se pretende conseguir con la creación de la Escuela de Gestores Culturales de Lima Norte?

La escuela en este año, lo que ha buscado es fundamentalmente actualizar a la gente. Si tú te das cuenta en los sectores culturales de Lima Norte, los grupos culturales no tienen una formación académica, y mucho menos cuentan con una información actualizada. La gran mayoría, bueno no todos los que realizan arte, lo realizan bajo un concepto “el arte es del pueblo, va hacía el pueblo y regresa a él”, por decirlo en termino vallejiano. Entonces la gente no se está actualizando, además no se da idea que la cultura es un factor de movilización económica.
Lo que se pretende en la escuela es sensibilizar, informar y actualizar a los gestores culturales en la temática de la cultura actual. El objetivo subyacente tiene que ver que aprendan a elaborar proyectos culturales: si ellos no saben elaborar proyectos es difícil que sus propuestas sean sostenibles en el futuro.


En Perú, estamos en una etapa inicial en la profesionalización de la gestión cultural, aún cuando es un boom. ¿Para Ud., que recomendaría para avanzar en la formación de nuestros gestores culturales en Lima Norte?

En Lima Norte, el distrito que tiene más movimiento cultural, es Comas. Porque hay un movimiento social de grupos culturales que está ligado a la cultura, y que hace posible realizar proyectos culturales. Mi recomendación radica en que estos no desaparezcan en el tiempo.
Mucho de los grupos en Lima Norte son juveniles, esto no es una deficiencia, ni mucho menos una debilidad, pero si es un problema a futuro, porque muchos de estos jóvenes activan sus grupos a los dos años y a los 3 ya no están. No miran un proyecto a futuro, lo que se recomienda es que estas personas abocadas al arte, piensen que es un trabajo a largo plazo. En Comas existen grupos que tienen más de 15 años de existencia. Otra recomendación que daría es realizar que estos grupos culturales construyan una propuesta estética, artística propia. Es muy importante innovar y proponer una estética propia.


La Escuela de Gestores Culturales de Lima Norte se logró gracias a un concurso de proyectos. ¿Podrías comentarnos quienes fueron las instituciones que apostaron para la realización del proyecto, y de que manera beneficiaron para su organización

La Comunidad de Madrid fue el eje para la realización del proyecto, pero en el inicio de las negociaciones no estaban totalmente convencidos del éxito del mismo. Pensaban que no iba a tener la acogida deseada. Otras de las instituciones que participó en el proyecto fue la Universidad Sede Sapientaie, pero igual que la anterior, pensaba que no iba a progresar esta idea. Ellos pensaban de esa manera porque ya habían tenido la mala experiencia en un diplomado en Gestión Cultural. Pero creo que al final se equivocaron, porque en está primera promoción existen más de 100 personas inscritas.
Este proyecto le pertenece a La Municipalidad de Comas, la escuela no es ajena a la propuesta municipal. Esto se hizo posible gracias a la voluntad del alcalde.
Cuando se lanza el proyecto, se plantea que el proyecto tenga una ordenanza municipal, pero los funcionarios municipales se opusieron argumentando que el distrito necesitaba obras: pistas, veredas, parques, losas deportivas, y no actividades culturales.
El alcalde ha sido parte del proceso del movimiento cultural comino. Cuando él fue joven participó como actor, músico, y después como promotor de conciertos, tuvo una trayectoria importante en su distrito (Comas). Si no tuviera esa experiencia quizás no hubiera aceptado esta propuesta.


De que manera beneficia la Ley de Creación del Ministerio de Cultura en los gobiernos locales?

Cuando uno lee la ley, en ningún lugar menciona algo sobre gobiernos locales, no existe un capítulo acápite de la ley, que exprese “Los gobiernos municipales deben tener la responsabilizar de gestionar….”. No dice nada al respecto. Pero si lo hace en los gobiernos regionales. En este caso la municipalidad metropolitana sí puede crear ordenanzas al respecto.
Para nosotros como está planteada la ley no nos beneficia en nada, más bien nos entorpece, porque no existimos dentro del marco legal, no podemos formular algo.


¿Que metodología de enseñanza se utiliza en La Escuela de Gestores Culturales de Lima Norte, y cuales son las líneas temáticas del programa?

Como te comenté al comienzo de la entrevista, lo que buscábamos era actualizar a la gente en la temática de la cultura. La metodología que se utiliza está planteada en conferencias magistrales, donde gente muy reconocida a nivel nacional vienen a explicar sus experiencias.

¿Te escuche en una de las sesiones anteriores que está metodología va a cambiar para el próximo año?

El otro año va a tener otra característica. Existen temas que nosotros no estamos incidiendo, por ejemplo en el Marketing Cultural. Es uno de los temas que nos falta, porque es una herramienta fundamental en la producción de espectáculos. En Lima Norte existe mucha gente que realiza producción a su manera, de forma empírica, eso es una desventaja.

¿Para que existan cambios en la gestión cultural en Lima Norte, se necesita trabajar coordinadamente con la población que alberga. ¿De que manera se conseguirá este objetivo?

El gran problema de la gestión cultural, es que no existe voluntad política. Si el alcalde no hubiera tenido esa voluntad no estuviéramos sentados aquí. La gente no se preocupa por la cultura. Lo último que piensa es en culturizarse. Si la autoridad municipal no pone agenda pública al tema, no habrá un desarrollo cultural en los gobiernos locales. Muchos de los movimientos culturales asumen hacer cultura pero no duran mucho tiempo. Cuando tengamos un conjunto de grupos que tengan trayectoria, se visualizará la asociación entre: Sociedad, gobierno municipal y la empresa privada.

Muchas gracias Ismael por la entrevista.